viernes, 24 de enero de 2014

Euphoria



Cuando la música se escucha más fuerte que tus pensamientos y gritas tantísimo durante tanto rato que ni siquiera sabes si algún sonido sale de tu boca... Una vibración recorre tu espina dorsal; aférrate a ella. Olvídate de la vergüenza, despréndete de la timidez, ríete hasta llorar. Baila como si no hubiera un mañana porque, ¿y si no lo hay?

Imagínate que hoy es el último día que pasas en la Tierra. ¿Qué te gustaría hacer? ¿Cuál sería una buena manera de poner fin a tu historia? Seguro que varias cosas acuden a tu cabeza. Y mi pregunta es, ¿qué te impide hacerlas? ¿Por qué te quedas de brazos cruzados esperando a que tu vida pase, mirando cómo suceden las cosas, en vez de actuar y hacer lo que realmente quieres? ¿Nunca te has parado a pensar en por qué los pájaros se quedan en el mismo sitio pudiendo ir a cualquier lugar? ¿Te has dado cuenta de que somos como ellos?

Así que equivócate, disfruta, llena tu vida de recuerdos memorables y muérete con una sonrisa en la boca. Porque uno se puede arrepentir de hacer algo, pero mucho peor es el sentimiento de no haberlo intentado.

Haz cada momento inolvidable y grábalo a fuego en tu memoria; de esa manera podrás vivir continuamente en estos recuerdos y tener felicidad ilimitada. Un segundo para siempre.

Carpe Diem. Siéntete vivo.

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